Un otoño electoral que reconfigura la región

Por Juan Larrosa, 5 de octubre de 2026

Estamos en el mes número diez del año, y empezamos a ver cómo se desarrollan y culminan algunos procesos electorales importantes para México y para la región.

En primer lugar, las campañas para las elecciones de medio término en Estados Unidos entran en su fase final y más competitiva. Durante octubre veremos un incremento en las actividades de los candidatos y también un mayor protagonismo de Donald Trump, quien ha decidido entrar de lleno a la campaña para tratar de impulsar las candidaturas del Partido Republicano.

Hasta ahora, las encuestas y los distintos análisis permiten observar algunos elementos importantes. El primero es que Trump y su gobierno llegan a estas elecciones con bajos niveles de aprobación. Esto no es particularmente extraño en una elección de medio término, pues es común que los presidentes pierdan apoyo durante sus primeros años de gobierno. Sin embargo, los números actuales de Trump son especialmente bajos.

El segundo elemento es que los demócratas han comenzado a ser competitivos en lugares donde normalmente los republicanos han tenido ventajas importantes. Hay elecciones cerradas incluso en estados tradicionalmente conservadores. Al mismo tiempo, algunos candidatos republicanos han buscado tomar cierta distancia de Trump, particularmente en aquellas zonas donde su figura puede movilizar tanto a sus seguidores como a sus adversarios.

Todo esto es importante porque está en juego el control de las dos cámaras del Congreso. Una modificación en esas mayorías podría abrir los últimos dos años del gobierno de Trump a un periodo mucho más conflictivo, con mayores dificultades para impulsar legislación y con un Congreso capaz de frenar o modificar algunas de las políticas de su administración.

La otra elección que debemos mirar con mucha atención es la de Brasil. El día de ayer, Flávio Bolsonaro terminó en primer lugar en la primera vuelta presidencial, apenas dos puntos por encima de Lula da Silva. Como ninguno alcanzó la mayoría absoluta, ambos tendrán que enfrentarse nuevamente en la segunda vuelta del próximo 25 de octubre.

Lo que ocurra en Brasil será muy relevante para América Latina. Un eventual cambio de gobierno modificaría todavía más el equilibrio político regional y podría dejar al gobierno mexicano en una posición más solitaria entre los grandes países latinoamericanos que se identifican con la izquierda.

Esto tendría implicaciones para México, especialmente en un momento en que el gobierno enfrenta una relación compleja con Estados Unidos. Migración, seguridad, narcotráfico, energía y política económica son asuntos que no pueden entenderse únicamente desde la política interna mexicana.

Finalmente, todo esto ocurre cuando el calendario electoral mexicano ya comenzó. El proceso federal arrancó en septiembre y durante los próximos meses veremos cómo los partidos definen candidaturas y estrategias rumbo a las elecciones del próximo verano.

Por ello, las elecciones de Estados Unidos, Brasil y México no son procesos aislados. Forman parte de una reconfiguración política regional que tendrá consecuencias importantes durante los próximos años. Para México, este contexto vuelve todavía más necesario construir acuerdos políticos internos, fortalecer las instituciones del Estado y generar capacidad de respuesta frente a problemas como la inseguridad, el narcotráfico y la economía.

Este texto fue leído originalmente en el Informativo NTR Radio, transmitido el 5 de octubre de 2026 y conducido por la periodista Sonia Serrano.

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