Docencia y democracia en tiempos de incertidumbre

Por Juan S. Larrosa-Fuentes, 15 de septiembre de 2025

La semana pasada participé en un congreso internacional de ciencia política, donde académicas y académicos de todo el mundo discutieron los avances de sus investigaciones. El tono de la conferencia fue, en general, desolador: abundaron las reflexiones sobre la regresión democrática que se viven en distintas regiones del mundo. Por si eso fuera poco, la discusión académica se sacudió al conocerse el asesinato del activista Kirk en Estados Unidos, un hecho lamentable y que muy seguramente crispará aún más los ánimos de la población de este país.

Ahora bien, lo novedoso de la conferencia fue el énfasis que muchas ponencias, páneles y mesas redondas pusieron en el papel actual de la docencia. Normalmente, en estos foros se presentan resultados de investigación. Esta vez, en cambio, se habló de la enseñanza como una vía central para construir comunidades y gobiernos estructurados por valores como la justicia, la equidad, la diversidad y el pluralismo. Algunos concluyeron que, muchas veces, más que elaborar diagnósticos sofisticados sobre la crisis política, el impacto más grande que pueden hacer las universidades es la formación cotidiana de estudiantes que serán parte de las futuras decisiones colectivas.

Desde la universidad, pero también desde otras instituciones educativas, tenemos la responsabilidad de reivindicar el valor de la docencia. Nuestro trabajo consiste en formar personas que asumirán responsabilidades en el gobierno, en la sociedad civil, en los medios de comunicación y en múltiples espacios comunitarios. Formarlas con los valores que recién enumeré significa educar para que podamos deliberar sobre las distintas formas que tenemos para autogobernaros.

En el caso de quienes enseñamos comunicación, comunicación política y periodismo, tenemos la tarea particular de alfabetizar frente a las disfunciones epistémicas de nuestra época. La tarea es generar personas expertas en el leer, descifrar y hackear la desinformación, la propaganda y la malinformación. Formar profesionales capaces de producir información de calidad, verificar datos y explicar con claridad los asuntos públicos de sus comunidades es hoy una labor fundamental para sostener nuestras comunidades políticas.

Por eso, enseñar comunicación política en estos tiempos es más que una tarea académica: es una apuesta ética y política por el futuro.

Este texto fue leído originalmente en el noticiario de NTR Radio transmitido el 15 de septiembre de 2025 y conducido por el periodista Sergio René de Dios Corona.

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