Elecciones estadounidenses 2016, tecnología, redes sociales y voto latino

La semana pasada asistí a la conferencia “Making Sense of Election 2016”, organizada por la Universidad Texas A & M. La reunión incluyó la presencia de importantes conferencistas en los campos de la ciencia política y la comunicación, como Julia Azari, Daniel Kreiss, John Murphy y Jennifer Stromer-Galley. La idea principal de la conferencia fue reunir a estos académicos, así como a estudiantes de doctorado, para analizar las elecciones estadounidenses, especialmente desde el campo de la comunicación política.

A mí me interesó esta conferencia porque entre los conferencistas estuvieron Daniel Kreiss y Jennifer Stromer-Galley. Desde hace algunos años sigo con interés el trabajo de estos académicos porque están abiertos a estudiar la comunicación política a través de metodologías cualitativas y críticas, algo poco común en la academia norteamericana. (Me refiero exclusivamente al campo de la comunicación política.)

La tecnología como estructura organizativa de los partidos políticos y lo político

En su presentación, Daniel Kreiss explicó cómo es que  los partidos políticos y los candidatos utilizan herramientas de medios digitales para organizar sus actividades internas y externas. En general, concluyó que la tecnología y los datos impulsan la mayoría de las estrategias y decisiones de una campaña política en los Estados Unidos. En particular, encontré dos conceptos relevantes en esta presentación.

El primero es que, desde su visión, los partidos políticos en Estados Unidos están constituidos por enormes bases de datos que contienen los nombres, direcciones e información personal de millones de ciudadanos. Los partidos políticos no son, como lo solían ser, grandes organizaciones burocráticas que congregan a sus bases de forma física y activa. En la actualidad los partidos políticos son organizaciones en las que un reducido grupo de individuos manejan a sus electores a través de diferentes tecnologías digitales.

El segundo concepto es que las bases de datos de los partidos están siendo alimentadas constantemente y por tanto, se han vuelto más grandes y sofisticadas. Todos los días, los partidos políticos recogen datos de los ciudadanos. Según Kreiss, los partidos están tratando de crear una “visión unificada de los ciudadanos”, un concepto que utiliza para explicar cómo es que estás organizaciones están aumentando sus estrategias de micro-selección (micro-targeting). El futuro de esta estrategia de recolección intensiva de datos es que los partidos políticos puedan tener información suficiente para producir mensajes personalizados a cada uno del los electores. El principal objetivo de los partidos políticos es tener suficiente información de cada ciudadano para crear mensajes personalizados. Este tema tiene grandes implicaciones éticas y normativas. Sin embargo, no fue algo que se discutiera en la presentación.

Un inmenso análisis de contenido de Twitter y Facebook

La segunda presentación que me interesa reseñar corrió a cargo de Jennifer Stromer-Galley, quien presentó un proyecto de investigación a gran escala que se llama “Iluminación 2016.” El objetivo principal de este proyecto es analizar todas las publicaciones de Twitter y Facebook que los candidatos a la presidencia hicieron desde enero hasta el 8 de noviembre de 2016—el periodo incluye elecciones primarias y generales. Stromer-Galley parte de la idea que los candidatos no utilizan las redes sociales virtuales como una herramienta para ampliar la democracia. Esto lo sabe por investigaciones previas y ciertamente, es algo que otros investigadores hemos observado en otros contextos. En general, Stomer-Galley concluye que los candidatos utilizan las plataformas digitales para tres tareas en específico: difundir sus mensajes, para atacar a sus oponentes y para construir su imagen política.

Tres ideas en particular llamaron mi atención de la presentación de esta investigadora de la universidad de Syracuse:

  1. Contrariamente a lo que se podría pensar, Hillary Clinton produjo más ataques que Donald Trump durante la campaña. Por supuesto, esta solo es una medición cuantitativa, habrá que revisar cualitativamente las características de los ataques.
  2. Los candidatos tienden a utilizar Facebook para involucrarse con la comunidad y Twitter para atacar a sus oponentes. Es decir, cada red social es utilizada de forma distinta por las campañas. Por ello, la investigadora señala que estudiar solamente una red social durante una campaña electoral ofrece resultados muy pobres. Esto lo señala porque, dada la facilidad con la que se pueden descargar los datos de Twitter, la mayor parte de la investigación sobre comunicación política durante campañas electorales ha estudiado exclusivamente esta plataforma.
  3. Según la experiencia de esta investigadora, el “análisis del sentimiento” ha demostrado ser una mala herramienta de investigación para la comunicación política. Los investigadores, explicó, deben ser capaces de diferenciar entre la información y los actos de habla (speech acts). Cuando estudiamos la política desde la comunicación, tenemos que entender que estamos ante actos comunicativos, y cada acto comunicativo ocurre en un determinado contexto. Esto quiere decir que correr un algoritmo para detectar palabras en redes sociales en un debate presidencial es muy diferente a lo que ocurre durante un mitin o el día de las elecciones. En pocas palabras señaló que recolectar datos de internet y después analizar estos mensajes con un diccionario pre diseñado es una muy mala técnica de investigación. El análisis de contenido en tiempos de redes sociales sí puede ser automatizado, siempre y cuando los investigadores desarrollen diccionarios ad hoc para cada situación comunicativa.

Vota por la Hillary: avances en mi investigación electoral

Durante la conferencia también tuve oportunidad de presentar parte de mi investigación doctoral. Desde enero de 2016 estoy estudiando la campaña que Hillary Clinton produjo para los hispanohablantes y durante la conferencia presenté uno de mis proyectos, que investiga cómo es que Hillary Clinton usó Internet para comunicarse, en español, con la comunidad latina durante las elecciones. A lo largo de las campañas electorales analicé las publicaciones de Facebook, Twitter y blog de Clinton en español. Para esta presentación me enfoqué a describir tres conclusiones importantes a las que he llegado con este trabajo:

  1. En un proceso político como este, el lenguaje, es un marcador de inclusión y exclusión para aquellos que quieren hacer uso del sistema de comunicación política. La decisión del equipo de campaña de Clinton de producir mensajes en español abrió la comunicación no nada más a la comunidad hispanohablante en Estados Unidos, sino también en el resto del mundo.
  2. Una de las estrategias más importantes de esta campaña en Internet fue la inclusión de artistas y celebridades latinas para difundir las ideas de Clinton. Esta estrategia hizo que la campaña fuera trasnacional, pues aparecieron artistas de otras partes del mundo. Por ejemplo, Vicente Fernández escribió una canción para Clinton, la cual fue esparcida por sus cuentas de Facebook y Twitter.
  3. Fue una campaña altamente controlada, la cual tuvo poca interacción con los usuarios de Internet. Esto hizo que fuera una campaña acartonada y con poco espacio para la innovación.

Aquí les dejo mi presentación en Power Point: http://www.juan-larrosa.com/making-sense-of-election-2016-presentation/ 

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